Hno. Fernando Morrás Sancho, Corsario Negro

Aporte del Hermano Germano, nao Santiago

Palabras de despedida pronunciadas por el Hermano Tano el Terrible en inmersión de cenizas del Hermano Fernando en la bahía Quintero.

Familiares, Hermanos de la Costa, amigos todos:

Estamos ciertos que el espíritu del Hermano Corsario Negro está rondando en esta bahía y que se alegrará mucho de ver a quienes lo amaron y estimaron en vida.

Estará feliz que se esté dando cumplimiento a su deseo de que su última morada sea el mar, ese mar que tanto ama y que quedó plasmado en innumerables óleos y acuarelas.

Fernando Morrás Sancho nació el 20 de agosto de 1920. Ingresó a la Escuela de Minas de Copiapó donde egresó como técnico en minas, pero concursó al Servicio de Impuestos Internos donde trabajó por más de 20 años.

Fue cofundador del Club de Yates Antofagasta donde desarrolló su otra pasión: el amor por el mar. También fue gran amigo del insigne poeta nortino Andrés Sabella, con quien mantendría asidua correspondencia durante toda su vida.

Fue un gran pintor y fotógrafo. En los años 1980 creó la Escuela de Bellas Artes de Punta Arenas y estuvo a su cargo como director por tres años.

Luego de separarse de su esposa, viviendo solo en Punta Arenas, su corazón quedó flechado por Leonides, una lola 30 años más joven que él, más conocida como "Leo", fiel, dedicada y por lo demás tolerante cautiva con el desfile de modelos que posaban para el gran artista, y quien lo acompaña y lo cuida amorosamente por más de 30 años, hasta su último día.

Estamos ciertos que la longevidad de Fernando Morrás, falleció a los 95 años, tuvo mucho que ver con su vida junto a Leo y que hoy la ausencia de su pirata ha dejado en ella un gran vacío en su existencia.

Esto solo a grandes rasgos de lo que podríamos llamar su vida civil. Lo que más destacamos como Hermanos de la Costa, es su vida piratesca en las cubiertas de las naos a las cuales perteneció.

En la ciudad de Punta Arenas, ingresó a la Hermandad de la Costa, siendo enganchado en el año 1981 con el rol número 1567 y años más tarde, trasladado a Santiago. En nuestra nao madre, la fundadora, fue tripulante y luego ocupó los cargos de Lugarteniente, Condestable y finalmente Capitán entre los años 1990 y 1993, para luego ser Consejero de los XV por tres períodos.

Desarrolló una escuela de pintura en nuestra nao, donde algunos Hermanos aquí presentes como Vulcano y el suscrito, tuvimos el honor de ser sus alumnos, donde haciendo gala de su gran sentido del humor, además de ser gran contador de chistes y de anécdotas humorísticas, nos bautizó como el "grupo del chavo del 8" con todos sus personajes.

En la Taberna del Olonés de nuestra guarida, dejó plasmado un mural con un bergantín en una tempestad, como también un retrato al óleo del último sobreviviente de los siete fundadores, el Hermano Miguel Romero. Asimismo, el retrato del asesinado oficial de Carabineros a manos de terroristas, el teniente Mauricio Riveros López, quien era asiduo asistente a nuestra nao.

Durante su singladura en la nao Santiago, fundó la Escuela Náutica Dr. Anselmo Hammer, que perdura muy vigente hasta hoy realizando 40 cursos de patrón deportivo de bahía con cerca de 300 egresados.

Fernando Morrás, aguerrido "Corsario Negro", padre, tío, abuelo, y Hermano nuestro: hoy cumplimos con tu deseo: depositaremos tus cenizas en el mar de esta maravillosa bahía de Quintero, que será tu última morada. Estarás en el elemento que tanto amaste y que tantas veces plasmaste en maravillosos lienzos plenos de vida y de brisa marina. En el lugar de tu elección - la mar - Llevaremos tus restos reducidos a cenizas, cumpliéndose así también la frase bíblica: "Polvo eres y en polvo te convertirás"?.

Llevaremos el ánfora con tus restos hasta el Cristo sumergido, colosal y más grande monumento del mundo, a 18 metros de profundidad, donde descansan tantos otros marinos y Hermanos que te precedieron.

Te recibirá en su reino el dios Neptuno, así podrás plasmar en directo en los fondos de arena, los peces, algas, naufragios y embarcaciones pintorescas que pasen ante ti.

Ciertamente coquetearás con sirenas y ondinas, para convencerlas de posar para tus lienzos submarinos, continuando tu fructífera pasión de artista de tu existencia terrenal.

Viajarás por vastos océanos, enfrentarás grandes tormentas apretando con fiereza y pasión, el timón del barco que seguramente tu mismo diseñarás. Probablemente te encontrarás con piratas y filibusteros. Navegarás también plácidamente por hermosos mares color turquesas y surcarás por siempre en aguas del "Rol de la Eternidad".

¡Adiós, querido Hermano Fernando "Corsario Negro" Morrás!.

Quintero, 29 de junio de 2015

El 29 de junio pasado, en la bahía de Quintero se congregó un piquete de tripulantes de la Nao Santiago y de la Nao Quintero para rendir, junto a sus familiares, una última despedida al Hermano Fernando Morrás, conocido en nuestra cofradía como Corsario Negro.

En una embarcación, a unos 30 metros de la boya del Cristo sumergido, los Hermanos y familiares embarcados comenzaron a dejar caer al mar los claveles entregados por la cautiva Leo. Una vez sobre el Cristo, el Capitán Toscano invitó a la cautiva Leo y a su hijo Rodrigo Morrás a depositar la urna en el mar, acompañado de varios pitazos del Contramaestre Enfachado. A medida que la urna descendía lentamente a las profundidades, el Capitán Toscano lanzó al mar una corona de flores, mientras el Hermano Vulcano hacía sonar varios sones de campana. Finalmente, la embarcación navegó un par de vueltas a un andar reducido sobre el lugar, mientras el Contramaestre daba pitazos a intervalos seguidos.