Hno. José Miguel Campama Socías, El Fraile

Por el Hno. Capitán Jorge Schaerer Contreras Tai Fung

El 27 de este mes de septiembre hemos tenido el pesar de perder a nuestro hermano honorario José Miguel Campama Socías, aka Fraile, Rol 838, quien navega ya en el Mar de la Eternidad. Residía en Australia, aunque con frecuentes viajes a estas latitudes. Su lugar de residencia, la ciudad de Ballarat, en el estado de Victoria, junto a un gran lago en el que daba rienda suelta a sus instintos marineros, le colocaba a gran distancia de Sydney, por lo que le era imposible mantener contacto con los hermanos de esa caleta. Sin embargo, gracias a la INTERNET se mantenía en estrecho contacto con tripulantes de la Nao Chicureo, con los cuales había compartido muchos años de navegación en la Nao Santiago

Hijo del hermano Juan Campamá López, el hermano Fraile fue enganchado en 1962, pasando a ser el segundo caso de hermano de su padre registrado en la Hermandad de la Costa - Chile. El primero había sido el del hermano Jorge "Tai Fung" Schaerer Rol 713, que un año antes se había convertido en el primer hermano de su padre, Félix Schaerer Dabner.

El hermano Fraile ocupó varios cargos en la Nao Santiago y en la Capitanía Nacional de la Hermandad de la Costa - Chile, el más importante de los cuales fue ser Corregidor Nacional durante la Capitanía del Hermano Ojo de Aguila, en los años 1994 a 1996. Luego de guardar un minuto de silencio en su homenaje, la tripulación de la Nao Chicureo hace un OOOORRZZAAAA en su memoria.

REMEMORANDO A JOSE MIGUEL CAMPAMA SOSIAS

("EL FRAILE")

Por Hernán Soza Grossling ( Hno.Congrio Negro Zero )

Nos recordabas con nostalgia cómo eran las sesiones en los comienzos de la Hermandad de la Costa: la lectura del Trazado de Rumbo se hacía en el Aula Magna de la Casa Central de la Universidad de Chile y después se trasladaba la tripulación al Club de la Unión, al frente, para celebrar el Zafarrancho respectivo.

Reuniones con el Dr.Romero. El último sobreviviente de la fundación de la Hermandad de la Costa, nos acogía en su lancha con gran calidez, pues le gustaba oír los aspectos frailescos de José Miguel, esto es una gran mística de la Fraternidad entre Hermanos, una entrañable devoción al Mar, todo ello matizado con gran alegría de convivencia y apoyo entre Hermanos. Estos principios fueron los que una vez un Hermano de la Costa le dijo: - Pareces fraile predicando- epíteto que le agradó a José Miguel y lo hizo suyo.

Se vienen a la memoria los encuentros semanales que teníamos con nuestras Cautivas en su casa a degustar las exquisitas especialidades culinarias, de alta gastronomía que dominaban José Miguel y Sandy. Después de cada cena acostumbraba regalarnos con una hermosa lectura de alguno de los "Versos del Capitán" de Pablo Neruda, del cual era gran admirador. A los bajativos venían las sesiones de juego del cacho, siempre de buen humor, matizadas por explosiones de carácter que duraban muy poco.

Generoso: recuerdo cuando hicimos una enorme exposición fotográfica con los trabajos de los alumnos de la Escuela de Foto Arte de Chile, a todo lo largo de los pasillos y vueltas del primer piso del Parque Arauco. No ha habido otra exposición de esa longitud, en dicho local.

Buen navegante, llegó a poseer un dos palos en Brasil, con gran trabajo de zurcido de velas por parte de la Cautiva Sandy. Sus navegaciones dieron origen a simpáticas anécdotas de alta mar, de larga enumeración.

Recibimos la orden de mejorar la Revista Abordajes para lo cual creamos con José Miguel una publicación que mereciera el nombre de tal, impresa a cuatro colores en portada y tapa, papel couché, impresión offset. No más hojas a mimeógrafo o fotocopias. Se financió con avisos comerciales de Hermanos de la Costa. Ahora es pieza de colección.

Gustaba generosamente ayudar a resolver problemas cotidianos de sus amigos, mediante informaciones, datos de maestros, personal de mantención general.,. Su capacidad de servicio era tan grande que fue nominado por la Capitanía Nacional a organizar para la Hermandad de la Costa el viaje y estadía de la institución en Nueva York con motivo del Zafarrancho conmemorativo de la Estatua de la Libertad, evento en el cual participaron cientos de veleros de todo el mundo. En forma solitaria, con gran personalidad y altura de miras José Miguel logró pleno éxito en tal misión.

Gran organizador, razón por las cual el Capitán Nacional Miguel Torregrosa Einersen le confió la enorme responsabilidad de hacerse cargo de atender en Santiago y por una semana entera, todas las mesas norteamericanas que nos visitaron, de Florida, Wisconsin y Nueva York durante el Zafarrancho Mundial de 1994. Se desvivió en lograr el bienestar y alegría de los concurrentes, lo que le valió condecoración de oro de las mesas de Texas, así como una distinción nacional en su insignia.

Habría muchas cosas encomiables que recordar de José Miguel Campamá. Para terminar debo señalar que con enorme congoja la Hermandad de la Costa ha perdido un gran navegante, amigo y Hermano. Su legado de fraternidad, alegría y amor al mar quedará siempre imperecedero.

Hasta la vista, querido Hermano por adopción.