Hno. Erwin Korn Berndt

Su hijo Erwin Korn Figueroa

COMPLETAR UN CIRCULO

Una historia real que muestra los distintos rumbos que toman las personas. Un hermano nacido y cuya vida se desarrolló en Punta Arenas, en que un hijo a los 16 años se asienta en Santiago y guarda buenos recuerdos marineros de su juventud; El hermano que a los 71 años emigra a la ciudad de Talca, pierde contacto con la Hermandad de la Costa y tras 21 años, zarpa al Mar de la Eternidad.

Una rememoranza de un deseo expresado en su tiempo, mueve a la familia a contactarse con la hermandad y cumplir con el propósito de devolver sus cenizas al Estrecho de Magallanes. Una operación táctica que puede ser simple, pero que el cariño de la familia y los hermanos, lo transforma en un acto solemne, que deja a todos con el corazón pleno de dicha con el deber cumplido.

El hermano Erwin Korn Brendt vuelve a casa y entregado al Estrecho; como quien dice se cierra un candado que estuvo abierto mucho tiempo.

Erwin Korn Berndt, nació el 30 de Abril de 1920 en Punta Arenas, Magallanes y falleció el 24 de mayo de 2012 en Talca.

Al fallecer mi padre en Talca adonde se había trasladado junto a nuestra madre hace 21, no pude dejar de recordar lo que tantas veces expresara nuestro padre, se hiciera al momento de su muerte. "A mí, envuélvanme en una sábana y desde la plancha de algún buque, échenme al mar". Medio en broma medio en serio, pero decidimos tomarle la palabra y entonces optamos por cremar sus restos para poderlos llevar a su natal Punta Arenas y devolverlos al Estrecho de Magallanes, donde sin duda navegaría feliz hacia el Mar Eterno.

El, que junto con amar a su esposa, a sus hijos y a sus nietos, amaba también las caminatas y la naturaleza, pero sobre todo el mar y la navegación a vela, debía volver a su origen. Este amor al mar lo que lo llevó a integrar el Club de Yates de Punta Arenas en 1957 y la Hermandad de la Costa en 1962.

El 8 Noviembre de 1975 junto a 6 socios del Club de Deportes Náuticos de Punta Arenas, circunnavegaban el Cabo de Hornos, en el cúter "Rayo" siendo los primeros yatistas chilenos en tal hazaña. Exploró innumerables rincones de los canales a bordo de su kayak, y... no sabía nadar.

Recordaba a mi padre con su vestimenta de pirata, asistiendo feliz a los zafarranchos de combate, entonces pensé... "Debemos contactar a la Hermandad de la Costa de Punta Arenas, y junto a ellos despedir a nuestro padre".

Habiéndome venido a Santiago hace 40 años, no tenía contacto alguno, por lo que decidí contactar a la Nao de Santiago. La respuesta fue inmediata: Jorge "Américo" Sapiains, el Vigía Internacional de Chile, me dio las coordenadas de Francisco "Kraken" Ayarza y de Nolberto "Chino III" Sáez, Capitán de la Nao de Punta Arenas, quienes con una generosidad inmensa, ofrecieron a nuestra familia, el motovelero "Chonos" y la Guarida de la Nao de los 50 Bramadores, respectivamente.

El 29 de diciembre de 2012 al mediodía, junto a nuestra madre, todos con nuestros pañuelos de pirata en la cabeza, bajo las órdenes del Capitán "Chino III", luego de departir el ceremonial de despedida y las "orzas" de pólvora negra y de la otra en la Guarida, embarcamos a bordo del "Chonos" donde la Nao de Punta Arenas llevó a nuestro padre a navegar en el Mar Eterno, zarpando en el Estrecho de Magallanes, en el punto donde fondeaba su querido "Rayo". "Querido Erwin, que los vientos te sean favorables en el mar eterno, y que en la rada del Paraíso te reciba el buen Dios".

Erwin Korn Figueroa.
Su hijo.