Del Galeón de Chicureo, Número 5
NICOLÁS SIMUNOVIC YURISIC
El Concurso Literario Escolar patrocinado por la Hermandad de la Costa de Chicureo fue bautizado con el nombre de Nicolás Simunovic Yurisic en honor a un antiguo hermano que tuvo gran interés en estos eventos.
Como toda Persona tuvo Metas en la vida. Metas principales, las de segunda prioridad, las de largo y corto plazo y otras inalcanzables, pero soñadoras. Nicolás sin duda tuvo las suyas, algunas desde un principio y el resto, como la mayoría, aquellas que se proponen paulatina y oportunamente en el camino; eso lo supo nadie más que él, sólo que los que lo conocemos más profundamente, podemos deducir que ha obtenido el resultado de lo que pudieran haber sido sus metas.
Y el hombre que logra sus sueños es afortunado y valioso.
Sin duda la meta más importante estuvo relacionada con su familia, a la que ha dedicó todo su vida, con permanente muestras de cariño a sus hijas Alejandra y Vania, a su cónyuge Marisol y el recuerdo a su primera esposa fallecida tempranamente.
Su segunda meta debió referirse a su profesión de periodista muy ligada a la de escritor. Metas también fueron fortalecer y sobresalir en las entidades que pertenece, tales como el Instituto Chileno Croata de Cultura, que presidió y la Hermandad de la Costa donde fue Capitán de la nao Santiago, dos veces y posteriormente Capitán Nacional.
Cabe indicar que las metas no son caminos independientes, sino entrelazados como una cadena de ADN.
Así no podría haber logrado su posicionamiento en la Hermandad de la Costa con el nombre de combate Septentrión y su combinación de palabras que le permitía firmar Capitánico, si no contara con el apoyo de su familia, especialmente el de su señora, en el juego de filibusteros, en que ella desempeña el papel de Cautiva.
Por otra parte la hermandad lo empujó a editar sus primeros libros, el primero de cuentos para su hija menor y otros de cuentos que estaban en el fondo del baúl.
Sus éxitos lo llevaron a que escribiera una columna en el diario El Chañarcillo de Copiapó en su calidad de escritor y periodista.
La vela Mayor atrapó todos estos hechos y encauzó la barca a inscribirlo como miembro de la Academia chilena de Literatura Infantil y más tarde en la Sociedad de Escritores de Chile, SECH.
Como corolario de esta situación y la necesidad de completar los enlaces de esta trenza de metas, nos entregó el libro dedicado especialmente a la Hermandad de la Costa con historias de piratas y versos marineros de su autoría. Por lo que este escrito tiene un importante valor para su persona y consecuentemente para sus amigos. Por mi parte, no puedo menos que agradecerle este regalo que nos hizo, fruto de un esfuerzo de toda una vida. Una forma de compensar el cariño que nos dio, ha sido obtener la venia del Patrón de la Balsa, hermano Tai Fung, de autorizar la solicitud de nuestra presidenta del Jurado doña Estela Socías, de perpetuar su nombre nada menos que en la juventud escolar, con la designación en el nombre del Concurso Literario Infantil.